25.1.10

Albert Pla - Supone Fonollosa (1995)

Albert Pla es un cantautor catalán, nacido en 1966 en Sabadell, Barcelona. Es común que cante tanto en catalán como en castellano. Sus canciones suelen estar dotadas de un carácter extremo y polémico lo cual contrasta con el tono infantil que imprime a través de su voz y sus melodías.


Tras el aspecto desaliñado de Albert Pla, se oculta una de las mentes más inspiradas en la poesía musical actual. Su propuesta es genéricamente inclasificable. Podriamos decir que Albert Pla es simplemente un artista polifacético. Su actividad artística no se limita sólo a la música, sino que también abarca otros campos como son el cine y el teatro. Son de hecho sus colaboraciones en estas otras disciplinas las que terminan por dejar al descubierto una marcada y alucinante personalidad que fluctua entre el soñador romántico y el psicópata obsesivo: en 1997 figura entre el reparto del film Airbag, donde perpetra una versión de un sacerdote poco ortodoxo. Posteriormente, participa en el montaje teatral Cara de cuero, donde nuevamente interpreta a un personaje enfermo y atormentado. Otra de sus intervenciones en el cine es en A los que aman, una película de época de Isabel Coixet, donde interpreta a un tipo que presencia la violación de una niña para posteriormente dispararse en los testículos y dedicarse a memorizar La divina comedia.

En 1994 la firma discográfica BMG, con la cual Pla tenía un contrato vigente, se niega a publicar el álbum Veintegenarios, alegando que una de las canciones hace apología del terrorismo: la canción La dejo o no la dejo narra la situación de un chico enamorado de una activista terrorista, quien se debate entre la denuncia a la policía o el amor conyugal. Es entonces, ante la negativa de la disquera, cuando Albert Pla recurre a textos del poeta maldito Josep Maria de Fonollosa para completar el sustituto de Veintegenarios: su cuarto álbum titulado Supone Fonollosa. Este álbum consiste mayormente en versos adaptados del citado poeta catalán. Incluye asimismo, un tema del propio Pla titulado Añoro, así como una originalísima versión de Walk on the wild side de Lou Reed, con aires rumbosos y en castellano.


Inocente pero perverso, lírico pero escatológico, relajado pero inquietante, Albert Pla no requiere de demasiados aspavientos musicales para exhibir una gran personalidad. La atmósfera ensoñadora y frágil en lo instrumental contrasta con unos textos que, pese a ser casi susurrados, incluyen grandes dosis de incomodidad poética.


Pla es el freak de freaks, el cantautor maldito, un punk con guitarra acústica capaz de convulsionar a la más apoltronada de las mentes y capaz de despertar debate en el seno de las más pasivas familias burguesas.



5 comentarios:

hecherrod dijo...

cuando lo conocí se lo puse a un buen amigo, (del cuál quiero guardar su identidad), me dijo, "que pedo con Cepillín), obvio me dio mucha risa, ahora tiene su discografía dentro de su repertorio musical, Un artista muy sui géneris sin lugar a dudas.

Chido carnalito.

Sonia dijo...

Muy buena esta entrada Efra. De las maravillosas aportaciones de Aitana la niña roja a mi vida, fue el presentarme a Albert Pla en alguna ocasión mientras trabajabamos juntas en el taller de Hector.... este encuentro me torturó persiguiendome años con la cancioncilla con corazón de infantil homicida, el sol de verano...... esa enloquecedora mezcal de sonidos, de dulce ingenuidad de la voz de Pla, con la confesión del asesinato a sangre fría del mellizo baja el agua, mientras regresa sonriente junto a su mamá... si si, me persiguió un buen tiempo.... inclasificable el Plá,..... demasiado profundo en lugares muy oscuros de la psique....

Diábolo dijo...

Héctor! Cabrón! Tú tienes una virtud que yo no tengo: la memoria. Mientras escribía la reseña pensaba y pensaba cuándo había escuchado a Plà por primera vez y quién me lo había presentado. Gracias por recordármelo, me quitas un peso de encima. En realidad yo no valoré a Plá hasta después de unos años, durante mi estancia en España. Ahí, finalmente tuve la paciencia para entender la sustanciosa carga tanto idiosincrática como cultural de su música.

Sonia: efectivamente debajo de la piel de Plá, también hay un niño perverso, como en sus canciones. Aunque te sorprendería verlo tan tímido en algunas de sus entrevistas. Coincido también en que es muy profundo en algunos lugares de la mente pero, qué verdadero artista no lo es?

aitana dijo...

Señores: ¡no discutir!... aquí todos conocen a Pla por mi culpa: Héctor se lo puso a Efraín porque yo se lo puse a Héctor. Y yo lo conozco porque, a pesar de haberlo oído en la escuela en clase de catalán para analizar una de sus canciones, al final lo escuché de verdad un día en el sofà de un amigo, a los 16 años: sonaba "enterrador de cementerios" mientras me emborrachaba con helado mezclado con whisky (puaj) y decidí que era una de las canciones más tiernas y tristes y bonitas que había escuchado jamás. Y Albert pasó a ser entonces mi segundo novio musical (el primero es David Bowie).
Hay otra canción de Pla que he escuchado mucho últimamente que me arranca las lágrimas: "Quando corpus morietur". Una preciosidad.
Besos a los tres, queridos.
Firmado:
cabello rojizo salvaje será

Diábolo dijo...

Pues bendito el día que te cruzaste en nuestro camino, Roja! Muchos saludos!