15.2.10

Mad Season - Above (1995)

Constantemente vemos cómo los llamados ”súper grupos”, es decir, aquéllos integrados por miembros de diferentes bandas famosas, o bien fallan en su intento de trascender o, al menos, no logran alcanzar la conjunción creativa necesaria para cumplir con las lógicas expectativas. Above (1995) del grupo Mad Season, sin embargo, demuestra que la repetición del fenómeno admite excepciones.
 
El proyecto Mad Season fue creado en Seattle, en 1994, por Mike McCready -guitarrista de Pearl Jam-, Layne Staley -vocalista de Alice In Chains-, Barrett Martin -baterista de Screaming Trees- y John Baker Saunders -bajista de The Walkabouts-.

Mad Season es una especie de gema preciosa que de pronto aparece en un charco de lodo. En medio de la distorsión y la melancolía del rock de aquellos años, Mad Season logra contener el espíritu grungero desgarrador, pero sutilmente aderezado con toques de jazz y de blues. El resultado es una atmósfera única que -apelando a mi memoria- ninguna otra banda logró conseguir en aquel entonces.
 
Por supuesto la voz de Layne Staley es inconfundible. En los mejores años de Alice in Chains uno no hubiera imaginado que la voz de Staley podría incluso funcionar mejor con un sonido más grave y sosegado. En Mad Season, Staley muestra sus cualidades más sutiles, con timbres melodiosos, mismos que, generalmente, habían sido eclipsados por el sonido denso de Alice in Chains.
 
La música de Above recuerda a la de algunos artistas de la década de los 70, con un rock un tanto oscuro y minimal (véase Nick Drake o Tim Buckley); especialmente las bellas “River Of Deceit” y “Long Gone Day”.  Por su parte, McCready muestra su amor por Led Zeppelin en los riffs de una cuerda de “Lifeless Dead” y los circulares de “I´m Above”, en donde Mark Lanegan, vocalista de Screeming Trees, hace una brillante aparición.

En general el ánimo en Above es hipnótico, a menudo, incluso, suena adormilado. Como si los músicos se obstinaran en mantener al que los escucha en un estado de ensoñación continua. En triste relación con lo anterior, cabe recordar la muerte tanto de Baker Saunders como de Layne Staley por sobredosis de heroina en 1999 y 2002, respectivamente.

Above es un álbum lleno de momentos. Por supuesto está de más hacer un listado de estos momentos, dado que rompería con el placer de escuchar la producción como una totalidad. Sin embargo, me quedo con uno y lo comparto:  A manera de una no menos hermosa que macabra introducción, Layne Staley entona en “Wake Up” las frases: Slow suicide’s not way to go...  Wake up...  Simultáneamente escuchamos una melodía semi-jazzera en el golpeteo de un xilófono metálico y el pulso envolvente de un bajo en un tono prácticamente subterráneo. Es el primero de muchos momentos. Así comienza este delicioso mantra de final de siglo.
A mi querido Marco Flavio, quien siempre tiene las recomendaciones.
En memoria de Yazid Padua.


8.2.10

Mayhem - Ordo Ad Chao (2007)

Comenzaré por decir, sólo como aperitivo, que el variado historial de Mayhem incluye el suicidio de uno de sus vocalistas: Per Yngve Ohlin -mejor conocido como Dead-; el asesinato de uno de sus guitarristas: Øystein Aarseth -mejor conocido como Euronymous- a manos del bajista Varg Vikernes, sentenciado a 21 años de prisión y que anteriormente ya había sido procesado por quemar varias iglesias en Noruega. Asimismo, cabe mencionar la controversial actitud del baterista Jan Axel Blomberg –conocido mayormente como Hellhammer- acusado de hacer declaraciones racistas y de manifestar públicamente actitudes neonazis.
 
Puestos en materia, hay que saber que Mayhem es una banda de black metal fundada en Oslo, Noruega, en 1984.  En sus 25 años de historia, la banda ha publicado cuatro álbumes de estudio, tres EP´s y cuatro álbumes en vivo. Ha recibido premios importantes, entre ellos el premio Spellemann (conocido como el Grammy noruego) por el disco Ordo Ad Chao (2007) y ha participado en diversos festivales importantes en la escena metalera.

La experiencia de escuchar a Mayhem es comparable a ver una película de terror...  pero una importante: bien ambientada y mejor actuada, temáticamente escalofriante, técnicamente sobresaliente. Desde luego, el efecto más potente sobreviene si uno, como espectador, se involucra a fondo, se sumerge en el pútrido fango de la pieza en cuestión, es decir, compromete de alguna manera sus sentidos con la música para lograr que las imágenes que cobraron forma en la mente del músico al momento de componer la pieza coincidan con las que se crean en nuestra mente a la hora de escucharla.

Pues bien, toda esa locura terrorífica, todo ese caos -por momentos incluso calmado- se desarrolla en Ordo Ad Chao (escrito en latín incorrecto: lo correcto sería “Ordo Ab Chaos” traducido como “Orden Al Caos”). Si uno hace un recorrido por las letras podemos presenciar la historia de un niño predestinado a vivir en un lugar determinado y a seguir ciertas reglas. Lo que sigue es literalmente un cataclismo, expresado a través de metáforas que describen una inundación colosal que sume al planeta en el caos y la devastación. Los polos se han invertido, la tierra firme ha desaparecido, su mundo ha sido arruinado: el lugar que le había sido asignado desde el nacimiento no existe más. Hacia el final del álbum las letras se componen de alusiones a historias de ciencia ficción que versan principalmente sobre la muerte provocada por seres extraños y depredadores que súbitamente comienzan a deambular en el mundo.

La voz actual de Mayhem corre a cargo de Attila Csihar (Budapest 1971). Attila ya había estado en Mayhem en algún periodo de la década de los 90 y se reincorporó a la banda en el 2004. Su voz siempre se ha caracterizado por ser bastante versátil (cosa rara en el black metal). Sin embargo, Attila nunca había sonado tan siniestro, tan lleno de rabia, tristeza y todo lo que hay enmedio de estos sentimientos, como en Ordo Ad Chao. Aquí Attila grita con pánico, ruge, canta, susurra y sobre todo se expresa visceralmente, hay, pues, una extraña sensación de franqueza destructora en su mansaje. En pocas palabras: Attila da en el blanco.

En cuanto a la música, ésta transita a través de una atmósfera violenta. Reiteradamente parece venir de un segundo plano, como desde un túnel. La banda voluntariamente ha elegido una producción sucia en el sentido moderno del término; es decir que, a pesar de que no hay una claridad perfecta en el sonido de los instrumentos, éstos son fácilmente distinguibles. Las guitarras y la batería anegan las melodías con cambios no menos súbitos que constantes. La batería de Hellhammer es rápida y técnica. La guitarra y el bajo de Blasphemer y Necrobutcher respectivamente se entremezclan en un zumbido más reconocible en el doom metal que en el black metal, lo cual hace que haya diversas mutaciones entre ambos géneros a lo largo del recorrido. Las voces premeditadamente avanzan sobre toda esa superficie hedionda y cenagosa.

Todo lo anterior podría hacer que el álbum parezca desestructurado y que por ello sea más difícil de penetrar para el espectador principiante. No obstante, el auditorio paciente y perseverante verá cómo el caos -como bien lo anuncia la impronta del título- adquiere un tenebroso y sólido sentido del orden.



2.2.10

Zap Mama - A Ma Zone (1999)

Zap Mama es un grupo musical de Bélgica, fundado y liderado por Marie Daulne en 1989. Daulne, quien nació en la República Democrática del Congo, ha dicho que su misión es tender un puente de armonía entre la cultura europea y la africana a través de su música.

La primera vez que escuché la forma tan creativa en la que Zap Mama hacía uso de la armonía musical, el sentido del ritmo y el fraseo vocal sentí que ahí había algo muy especial. Fue la primera vez que mis oídos experimentaban la combinación de elementos corales mezclados con soul y hip hop...  quedé francamente sorprendido. Eso debió haber sido en el 2002, tres años después del lanzamiento de su quinto álbum: A Ma Zone.

A Ma Zone tiene mucho del clásico sonido a capella pero expresado de manera tribal. A lo largo de la ya larga carrera de Zap Mama, su música ha ido evolucionando a pasos agigantados. Durante los últimos 19 años y con 8 álbumes de larga duración en su haber, la música de Zap Mama ha emergido como una fusión bien condimentada de soul, funk, hip hop, reggae y beats electrónicos que buscan unir algunas corrientes de música africana con un pop pegajoso y bien ejecutado.

Pocas bandas han logrado de forma tan eficiente reinventarse a sí mismas en cada uno de sus trabajos discográficos. Zap Mama conserva un estilo reconocible, lo cual no impide que sean escasos los puntos en común entre su primer lanzamiento titulado Zap Mama y el ya mencionado A Ma Zone de 1999. Huelga hacer una descripción detallada de la evolución musical que podemos encontrar entre aquellos trabajos de la década de los 90 y las más recientes producciones: Supermoon (2007) y ReCreation (2009).

Escuchar un disco completo de Zap Mama es como oír las emisiones melódicas de una virtuosa esponja musical. La banda belga ha sabido absorber todo tipo de influencias de distintos lugares del planeta para después exprimir los resultados en el estudio de grabación. Así podemos ver, por ejemplo, en A Ma Zone (juego de palabras que hace una obvia referencia a  las gigantes guerreras y otra no tan obvia a la frase “in my zone” en la jerga afroamericana) un variado menú que incluye drum’n’bass en “Songe”; hip hop en “Rafiki”; trip hop estilo Björk en “Call Waiting”; rap francés en “Comment ça va”; tambores zulu en “W” Happy Mama”; versos infantiles en “Yepe Yepe” y “M’Toto”; y soul africano en “My Own Zero”. Todo esto en un sólo disco.

A Ma Zone y en general la música de Zap Mama, por momentos hacen que el utópico, manoseado y pretencioso término genérico world music cobre por fin un sentido de realidad tangible (audible). Ésta es música del mundo de pies a cabeza.




25.1.10

Albert Pla - Supone Fonollosa (1995)

Albert Pla es un cantautor catalán, nacido en 1966 en Sabadell, Barcelona. Es común que cante tanto en catalán como en castellano. Sus canciones suelen estar dotadas de un carácter extremo y polémico lo cual contrasta con el tono infantil que imprime a través de su voz y sus melodías.


Tras el aspecto desaliñado de Albert Pla, se oculta una de las mentes más inspiradas en la poesía musical actual. Su propuesta es genéricamente inclasificable. Podriamos decir que Albert Pla es simplemente un artista polifacético. Su actividad artística no se limita sólo a la música, sino que también abarca otros campos como son el cine y el teatro. Son de hecho sus colaboraciones en estas otras disciplinas las que terminan por dejar al descubierto una marcada y alucinante personalidad que fluctua entre el soñador romántico y el psicópata obsesivo: en 1997 figura entre el reparto del film Airbag, donde perpetra una versión de un sacerdote poco ortodoxo. Posteriormente, participa en el montaje teatral Cara de cuero, donde nuevamente interpreta a un personaje enfermo y atormentado. Otra de sus intervenciones en el cine es en A los que aman, una película de época de Isabel Coixet, donde interpreta a un tipo que presencia la violación de una niña para posteriormente dispararse en los testículos y dedicarse a memorizar La divina comedia.

En 1994 la firma discográfica BMG, con la cual Pla tenía un contrato vigente, se niega a publicar el álbum Veintegenarios, alegando que una de las canciones hace apología del terrorismo: la canción La dejo o no la dejo narra la situación de un chico enamorado de una activista terrorista, quien se debate entre la denuncia a la policía o el amor conyugal. Es entonces, ante la negativa de la disquera, cuando Albert Pla recurre a textos del poeta maldito Josep Maria de Fonollosa para completar el sustituto de Veintegenarios: su cuarto álbum titulado Supone Fonollosa. Este álbum consiste mayormente en versos adaptados del citado poeta catalán. Incluye asimismo, un tema del propio Pla titulado Añoro, así como una originalísima versión de Walk on the wild side de Lou Reed, con aires rumbosos y en castellano.


Inocente pero perverso, lírico pero escatológico, relajado pero inquietante, Albert Pla no requiere de demasiados aspavientos musicales para exhibir una gran personalidad. La atmósfera ensoñadora y frágil en lo instrumental contrasta con unos textos que, pese a ser casi susurrados, incluyen grandes dosis de incomodidad poética.


Pla es el freak de freaks, el cantautor maldito, un punk con guitarra acústica capaz de convulsionar a la más apoltronada de las mentes y capaz de despertar debate en el seno de las más pasivas familias burguesas.



18.1.10

Mastodon - Crack The Skye (2009)

Mastodon es una banda de metal progresivo procedente de Atlanta, Georgia y formada en 1999. La banda consiste en el bajista y vocalista Troy Sanders, el guitarrista y vocalista Brent Hids, el guitarrista Bill Kelliher y el baterista y vocalista Brann Dailor. Mastodon ha editado 4 álbumes de larga duración.

Mastodon asaltó la escena subterránea en el 2004 con el album temático Leviathan, inspirado en Moby Dick. Posteriormente, en el 2006, se afianzaron en la cima con el brutalmente psicodélico Blood Mountain. Fue así como Mastodon se estableció definitivamente como una bestia rara y especial: definitivamente respetada no sólo por los adeptos al metal, debido a sus despliegues técnicos y melódicos, pero también por los seguidores del movimiento indie debido a la carga conceptual demostrada en cada una de sus obras.
 
Crack The Skye es un álbum de 7 canciones y 50 minutos, inspirado en temáticas como la tragedia familiar, los abismos negros interestelares, los mitos de Rasputín y la recuperación del vocalista Brent Hinds después de sufrir una fractura craneo-encefálica. La estructura es un compendio de fantasmagoría psicodélica evocando continuamente atmósferas lóbregas y oscuras.
 
La canción de apertura “Oblivion” obsequia desde su comienzo una serie de alusiones místicas que preparan para lo que viene: “I flew beyond the sun before it was time”.  Los arreglos de guitarra son asombrosamente distintos en cada una de las piezas; quizá lo más complejo que la banda haya grabado antes. Hay en Crack The Skye momentos en que los tempos son muy lentos y los teclados parecen tratar de extender los minutos, esto último agrega una sensación mulitidimensional en la textura del sonido.
 
Es difícil abstraer una virtud que sobresalga de las del resto cuando hablamos de Mastodon. Crack The Skye es el sonido de una banda forzando a sí misma todos sus límites y explorando la profundidad colectiva de su identidad musical.  Su mayor virtud: mantener al oyente en el vagón delantero de una vertiginosa montaña rusa en un día de eclipse solar.